Brujería y curanderos
en Siquijor

Pociones burbujeantes entre procesiones, oraciones murmuradas con un sombrío estado de ánimo, y la penumbra apoderada de las almas de la isla, hasta la fecha de la crucifixión de Jesucristo. Muchos creen que durante los días de Pascua, los espíritus deambulan libremente, y cualquier pócima cocinada durante el Sábado Santo, va adquirir una poderosa y siniestra energía.

Dicen que durante estos siete días, Siquijor alcanza la cumbre de la energía mística, y como ya te puedes imaginar, ahí fuimos para probar hasta el último ritual y contártelo. Y sinceramente, demasiadas cosas ocurrieron para poder creer que había gato encerrado o que era efecto placebo.

Ritual de fumigación

Brujería y hechizos

Cuando los españoles colonizaron Filipinas en el siglo XVI, introdujeron la religión católica, pero también la fe por la hechicería medieval, y por supuesto, la brujería. Después de 100 años la magia empezó a ser vista como un tabú, a excepción de Siquijor, donde persiste hasta el día de hoy.

Su introducción fue rápidamente absorbida por el habitante filipino, ya animista, con sus propias creencias sobrenaturales. Su falta de medios para la sanación daba rienda suelta a la desesperación, y la aportación de nuevas esperanzas abrió la puerta a cualquier casa filipina. Consecuentemente, la cultura animista mezclada con una nueva creencia por la magia medieval y religión cristiana, dio lugar al remedio nativo, llamado “tambal na Bisaya”.

“Por supuesto, si curamos a la gente, también tenemos que dañar a la gente. Tiene que haber un equilibrio. Es un trabajo duro y arriesgado; necesitamos saber cómo protegernos muy bien, de lo contrario, la maldición puede regresar a nosotros.”

En el pueblo primitivo, incapaz de diferenciar entre natural y sobrenatural, o entre fe e institución, la magia negra ya existía antes de la llegada de los españoles, llamada barang, que consistía en introducir insectos en el cuerpo de la víctima para roer sus órganos. Por otro lado, el uso de plantas medicinales predominaba en todas las prácticas populares, tanto para fines curativos o destructivos.

Estos curanderos, rotundamente fieles a sus creencias, no se dieron cuenta que intentaban unificar dos principios opuestos, con un cristianismo antiético a dañar a las personas, y con una magia negra que se refiere a justamente lo contrario. Sin embargo, mantienen la armonía en esta antagonía, afirmando que la magia negra es necesaria para sus prácticas de sanación.

Hace poco y en vista del éxito, el Gobierno vio negocio y obligó a solicitar una licencia a los curanderos, con un coste de 1.500 php. Estos se negaron al no tener pies ni cabeza, y el intento se quedó en nada más que eso.

Entrevista con Junel

Conseguimos dar con el presidente de los curanderos, Junel, y nos abrió las puertas a este mundo, no sólo contándonos la realidad de este mundo místico, sino contándonos ¡dónde podíamos vivir la experiencia en persona!

Junel, el Curandero

Para no perder tiempo, lo primero que tenía en mente era pedirle que me fuera sincero, y me confesara si realmente creía en ello, o era simple marketing para atraer al turismo. Pero no pude. Desprendía paz, sabiduría y armonía. Ya conocía todas mis preguntas, y mantenía su mirada fija con una ligera sonrisa, esperando a que el tiempo hiciera el resto.

“Sabemos que lo científico necesita una explicación. Tienen conocimiento sobre enfermedades físicas, pero no saben nada más allá del conocimiento físico.

No me creo nada si no lo veo con mis propios ojos, y hay muchos curanderos en la isla, pero a día de hoy no confío en nadie, porque necesito ver para creer. Tuve un cliente del Reino Unido, había visitado muchos doctores sin encontrar solución. Mediante un ritual, vi como le salía una mosca de la boca, y escarabajos por el oído.

Yo hago lectura de manos, y mediante la línea de la vida puedo ver si habrá enfermedades, y erradicarlas antes de que pasen a los hijos. También hago la fumigación y otras técnicas, centradas en los problemas de estómago o insomnio. Si lo hago es porque ayudo a la gente, por lo tanto, sea cierto o no, funciona, y es lo que importa.”

El curandero

Curandero es la traducción simplificada, pero en realidad hay dos tipos de personas con poderes sobrenaturales. El mananambal es el curandero conocido también como folk healer o chamán. En cambio, el mambabarang es llamado propiamente al que usa el lado oscuro de la magia para dañar a otras personas. Cada uno tiene sus métodos, pero muchas veces uno puede ser ambos.

Son considerados el ying y el yang para mantener el balance, y para ellos es incuestionable el hecho que tengan que existir los dos. La oposición llega a tal punto que cuando son manangalap (recolector de plantas medicinales), el mananambal lo hace durante el amanecer, y el mambabarang al atardecer.

La curación se trata de una combinación de rituales y tradiciones junto con hierbas medicinales destinadas a enfermedades físicas, pero estas también pueden ser insertadas en un frasco con aceite, y sirven de remedio para la tos, dolor de estómago, de cabeza, fiebre, problemas de piel, etc. Rituales hay tantos como enfermedades, pero entre ellos hay dos clásicos, la fumigación y el bulo-bulo (contados a continuación).

Elementos sobrenaturales

Todos los rituales se llevan a cabo con un elemento mágico, y entre todos, hay el que le da sentido al festival que se organiza cada Semana Santa en la isla, y que atrae visitantes de cualquier rincón de Filipinas. Le llaman sumpa, pero el nombre real es minasa, y es el resultado de la recolección de elementos naturales que se hace cada año para estas fechas.

Amuletos principales

Una vez cocinado, se reparte entre todos los los curanderos, y estos lo utilizarán para curar enfermedades, o eliminar kulam (hechizos) y espíritus. Por otro lado, también se inserta en diferentes anting-antings (amuletos), muchos llevados por guerreros de Mindanao, para protegerse de las balas. Estos son unos de ellos:

  • Minasa: Es el elemento más poderoso, y es la combinación de más de 300 elementos, que una vez cocinado, adquiere forma de piedra negra.
  • Pahiuling sumbalik (revivir + volver): Es un tronco de madera, que si lo posees y alguien te ataca, el daño le volverá a él.
  • Tagnipas (desviar): Es una pieza de madera de un árbol que solo existe en Siquijor. Está tallada con un símbolo, y en su interior hay una pequeña parte de sumpa, y quién lo posee le da la fuerza de las balas si es disparado.
  • Pamuak: Es un coco pequeño que crece en Mindanao, con sumpa en su interior.

La recolecta

La minasa es el resultado final, pero detrás hay un largo periodo de celebraciones, trabajo en equipo, dedicación, y toneladas de fe. A la recolección se le llama pangalab, y las fechas van asociadas a la Cuaresma. Se empieza el primer viernes después del miércoles de ceniza, y se recolecta durante los siguientes 6 viernes consecutivos, hasta el Viernes Santo. En este momento ya no se repetirá hasta las mismas fechas del año siguiente.

Estos elementos se recogen de 6 lugares diferentes: 4 en tierra seca (bosque, cuevas, cementerios, e iglesias) y 2 en la costa y océano. Como resultado, se termina con elementos de todo tipo, entre estalactitas, huesos de animales (uno de rótula humana), cera de velas de iglesias cercanas, trozos de una colmena, flores que crecen en gente muerta, estrellas de mar, erizos, serpientes venenosas, corales, etc.

Al día siguiente, durante el Sábado Negro (Sábado Santo), se hace la cocción. Se cree que en esta fecha, donde Jesucristo estaba muerto, otras fuerzas desconocidas pueden poner fuerzas de sanación en las plantas medicinales.

Este día es el más especial, y la cocción atrae a cientos de locales y turistas. Se mezclan todos los elementos en un kawot (caldera), junto con aceite de coco y polvo de carbón, hasta que se derrite todo y se vuelve una masa homogénea.

Bolo-bolo

Posiblemente la técnica más popular y requerida entre viajeros. Se usa un vaso lleno de agua, con una piedra de mutya en el fondo. Mientras el curandero rodea el vaso por la cabeza del paciente, va soplando por una caña de bambú, haciendo burbujas en el agua. Si la persona tiene una enfermedad o espíritu, es extraído y aparece en el agua. Lo más común es que el agua se vuelva turbia o negra, pero a veces han salido agujas, bichos, o gusanos.

Antiguamente se utilizaba únicamente para enfermedades de la piel, pero el hecho de volverse el agua negra sin truco ni trampa, corrió de boca en boca atrayendo a más viajeros curiosos que a enfermos. Como consecuencia, la técnica se fue modificando para el turista, adaptándola a sus enfermedades inexistentes.

Consolación G. practicando el bulo-bulo

Consolación G. Achay se dedicaba a esto con pasión, y recibía 30 visitas al día, todos pidiéndole lo mismo, y llevándola a la muerte por una úlcera de estómago. Es recordada por ser una mujer buena, que no sabía decir que no, y prefería ayudar que comer, hasta que murió por dejar de cuidarse.

Fumigación

Esta técnica sirve para quitar los malos espíritus. Se sienta al paciente en una silla y debajo se pone un cazo con carbón ardiente y sumpa, que al quemarse desprende humo. Para que tenga más efecto, se envuelve al paciente con una sábana, que atrapa todo el humo durante unos 5 minutos.

Al terminar, el curandero sigue con el ritual, aplicando aceites y masajes medicinales por el cuerpo. Sinceramente, sea verdad o no, la experiencia merece la pena, y el masaje te lo llevas. Ahí se podría decir que fue efecto placebo, pero al día siguiente nos sentíamos como nuevos, y el dolor de espalda diario de cargar con la mochila se fue por unas semanas.

Mi experiencia

Por desgracia, me confesó Junel que a día de hoy se hace, pero no hay nadie con quien confíe de verdad. El último con el que confiaba, porque vio con sus propios ojos cómo salían agujas y bichos del agua murió en 2019. Sin embargo, me dijo que había alguien con quien podía confiar, pero que no podía asegurarlo al no haberlo presenciado con sus propios ojos.

Me escribió en un papel el nombre de Gahe y de Kanheron. El primero era el nombre del hombre, aunque su nombre real es Rogelio Lucatiman, y el segundo la zona de la isla donde tenía que ir a preguntar. Eso sonaba a reto imposible, y a música celestial para mis oídos.

Don Rogelio después del ritual

Encontré al hombre después de horas dando vueltas, y digamos que mucho tiempo no le queda. Se quedó sordo de un oído al golpearle una rama en el costado, y hace poco le dio un infarto, y le quedaron secuelas. Aun así, sigue con la técnica, y en mi caso, salieron trocitos de hoja. Evidentemente, pensé que el hombre ya las llevaba en la boca escondidas antes de empezar, pero repitió el asunto 7 veces, y cada vez salían menos. Quise creer que el hombre tenía una habilidad prodigiosa en dosificar las hojas que escupía cada vez, pero me pareció bastante improbable, y más con lo poco que coordina el hombre. Total, cuando terminó me dijo que no tenía nada, por eso salió limpia. ¡Un alivio! …

Si te interesa completar la lista de cosas por hacer en Siquijor, con esta mítica experiencia, escríbenos y te facilitaremos su ubicación.

Rutas a medida

Si sueñas con huir de las masificaciones y adentrarte en la autenticidad del país, interactuar con tribus, cruzar selvas y tener la experiencia de vivir en una isla privada sola para ti, podrás contar la experiencia.

Disfrutar de la virginidad de Filipinas tiene un precio: conocer los trucos y consejos que permiten viajar sin sorpresas. Aquí las ponemos a tu alcance

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